Soy Sol Caballero.
Mi nombre era Consuelo y una nochevieja, mientras sonaban las campanadas, le dije a mi hermano que me rebautizara (con agua y todo) y un escrito que redacté minuciosamente para tal importante ritual . Me pusieron ese nombre por una prima de mi madre que murió con 11 años de meningitis. Qué injusto sentía llevar ese peso, esa herencia con tal connotación. A los 34, decidí internamente que un día me llamaría Sol Caballero y hace dos años anuncié a todo mi círculo que tenía un nuevo nombre.
No tuve una infancia fácil y dentro de mí había mucha soledad. Aprendí a resolver mis conflictos yo solita, pues esa era mi forma de encajar en el clan. En casa ya había demasiados problemas y esa fue mi manera de ayudar, no siendo un problema mas.
En la adolescencia tenía mi cabeza llena de preguntas…para qué estoy aquí? Cuál es mi propósito? Quiero conocerme, cómo lo hago?
Comencé a estudiar diferentes ramas artísticas: fotografía, cerámica, mosaico, joyería artística, teatro… compaginándolo con trabajos que no me gustaban ,pero me independicé muy jovencita y tenía que pagar mis facturas.
Por mi cuenta, leía acerca de filosofía, psicología, psicomagia, meditación, metafísica. Hacía cursos cortitos, asistía a conferencias.
Viví en diferentes ciudades, cada año cambiaba de casa, de trabajo, de amigos… Me buscaba.
Un día comencé a trabajar como representante de grupos musicales. El trabajo tenía muchas cosas positivas, pero yo era desdichada, no me llenaba. Aún así, empleé 8 años de mi vida en ese oficio intentando convencerme de que eso era para mí. Hasta que toqué fondo.
Y yo, Sol Caballero, sumergida en las profundidades del lodo, de repente, me hice una pregunta que jamás me había hecho con una intención profunda: Yo qué quiero ser? A qué me quiero dedicar? Qué es lo que realmente me gusta?
Llegó a mi vida la Bioneuroemoción y el Instituto Enric Corberá.
Estudié el Diplomado y me sorprendí a mí misma entusiasmada, estudiando todos los días, sacando buenas notas, viendo mis avances, feliz!
Yo nunca sacaba buenas notas, no me gustaba estudiar! Empecé a creer en mí. Así que me decidí a especializarme con el Master.
Este es el mejor regalo que me he hecho a mí misma en la vida.
Aprendí a indagar en mí. Entendí que respondía a un programa basado en creencias que se gestaban desde
mi infancia, incluso desde mi gestación, que repondía a lealtades familiares, que la yo adulta no terminaba de
salir porque estaba abducida por la niña herida. Todo esto fue lo que me dio el impulso para dejar un trabajo
seguro y una economía estable y dedicarme en cuerpo y alma a lo que me hacía feliz. Y a romper con ciertos
miedos que me impedían hacer los cambios que deseaba en mi vida.
Seguidamente, yo, Sol Caballero, me formé en LNT (La Nueva Terapia)
La sanación energética me ha hecho tomar aún mas conciencia del poder que tenemos los seres humanos, el
poder de la energía, ese poder que todos poseemos para sanar cualquier tipo de patología, trauma, bloqueo.
Hace 12 años que no voy al médico. No es algo que yo recomiende a mis pacientes, puesto que, tanto la
Bioneuroemoción ® como la LNT®, son métodos complementarios, nunca sustitutos. Pero no he tenido la
necesidad. El camino de la autoindagación me ha hecho tomar consciencia de lo importante que es expresar cómo me siento, expresarlo sobre todo ante mí misma, reconocerlo.
Solo así puedo empezar a ver qué debo cambiar en mí y en mi vida y qué decisiones tengo que tomar para realizar esos cambios. Cuando tengo algún síntoma trabajo en encontrar qué estrés estoy viviendo, cómo lo estoy percibiendo, a qué situación pasada me lleva, qué me molesta, a qué patrones respondo. Y voy descubriendo la emoción que debo sanar. En realidad es como un juego. Mi cuerpo me va dando pistas en forma de síntomas para lograr un objetivo: transformarme en mi mejor versión.